Argentina: la crisis, el default y la reestructuración de la deuda

Argentina consiguió reestructurar deuda por unos 66,000 millones de dólares con acreedores externos, con lo cual sale del default y se aboca ahora a negociar con el FMI y tratar de encarrilar su golpeada economía.

«El 99% de la deuda bajo legislación extranjera ya ha quedado reestructurada. Hubo una adhesión (al canje propuesto por el gobierno) de 93.55%, que por las cláusulas de acción colectiva eleva a 99% la reestructuración», anunció satisfecho el ministro de Economía, Martín Guzmán, al presentar este lunes los resultados de la negociación.

Tercera mayor economía de América Latina e integrante del G20, Argentina tiene a más de 35% de su población en la pobreza y una inflación anual por encima de 40%.

A continuación, una cronología de la actual crisis económica argentina:

– Derrumbe de la moneda –

En un lapso de 45 días, entre abril y mayo de 2018, el peso argentino se depreció 20% pese a varias intervenciones del Banco Central, que elevó la tasa de interés a 40% anual, vendió reservas internacionales e inyectó más de 10,000 millones de dólares a la economía para sostener la moneda.

– Auxilio del FMI –

En 20 de junio de 2018, el FMI aprobó un préstamo por 50,000 millones de dólares para atacar el déficit fiscal y la caída de la moneda. A cambio, el gobierno de Mauricio Macri se comprometió con un severo programa de austeridad.

– Más fondos –

El 26 de septiembre de 2018, el FMI aumenta su ayuda a 57,000 millones de dólares.

Argentina terminó 2018 con 47.6% de inflación, la más elevada desde 1991. El peso perdió la mitad de su valor en el año.

– Candidato opositor, favorito –

El 11 de agosto de 2019 el peronista de centroizquierda Alberto Fernández consigue 48% de los votos en las primarias y se convierte en favorito para las presidenciales.

A lo largo de esa semana, el peso argentino se deprecia 20% y la tasa de interés alcanza 80% anual.

El 1 de septiembre de 2019 se instaura un control cambiario que limita a 10,000 dólares mensuales la adquisición de divisas para individuos y restringe las transferencias de las empresas al exterior.

– Fernández presidente –

El 27 de octubre de 2019 Alberto Fernández gana las presidenciales.

El 26 de noviembre de 2019, el presidente electo anuncia que no solicitará el desembolso del último tramo del préstamo del FMI, que queda así en 44,000 millones de dólares.

El 10 de diciembre de 2019, al asumir la Presidencia, Fernández insiste en que Argentina «tiene la voluntad de pagar» su deuda externa, pero no tiene los recursos.

– Postergación de pagos en el país –

A mediados de diciembre de 2019, con una deuda pública de 324,000 millones de dólares (90% del PIB), el nuevo gobierno anuncia medidas de emergencia, entre ellas un 30% de impuesto sobre las compras y gastos en moneda extranjera.

El 6 de abril de 2020 Argentina posterga hasta 2021 el pagos de intereses y amortizaciones de capital de la deuda pública en dólares emitida en el país (9,800 millones de dólares), por el coronavirus.

– Oferta a bonistas en el exterior –

El 16 de abril de 2020 el ministro de Economía, Martín Guzmán, anuncia una oferta de canje de unos 66,000 millones de dólares en bonos a los acreedores privados en el exterior, con la que el país pagaría 39 dólares por cada 100 de deuda, y con tres años de gracia sin pagos, hasta 2023. Los bonistas rechazan la propuesta.

– Default –

El 22 de mayo Argentina incumple el pago de 500 millones de dólares en intereses de tres de los bonos sujetos al canje y queda en default por segunda vez en este siglo. En la última semana de julio se le agregan los intereses por 600 millones de dólares de otros dos títulos, que tampoco paga.

Acuerdo

El 4 de agosto, a horas del vencimiento del plazo para adherir al canje, el gobierno de Fernández anuncia que logró un acuerdo con sus acreedores, que lleva la tasa de recuperación de los bonos a 54.8 dólares por cada 100, al adelantar las fechas de pago.

El 31 de agosto el gobierno anuncia los resultados del canje. Con una adhesión de 93.55% de los tenedores de bonos en cuestión, la deuda queda reestructurada al 99% gracias a las cláusulas de acción colectiva que extienden la decisión de la mayoría al resto.

Las mismas condiciones se aplicarán a la deuda emitida en dólares bajo legislación nacional, de unos 41,700 millones de dólares.