CEPAL: Se contrae comercio exterior en América Latina por pandemia

El 2020 no fue un buen año para el comercio exterior en América Latina y el Caribe a raíz de la pandemia del nuevo coronavirus. La región registró los peores índices de comercio desde la crisis económica global de hace algo más de una década, informó el viernes la CEPAL.

En su informe anual “Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe 2020”, el organismo de las Naciones Unidas estimó que las exportaciones regionales cayeron el año pasado un 13%, mientras que las importaciones se redujeron en un 20%, respecto al año anterior.

Sin embargo la contracción de las exportaciones es menor a la proyectada por el organismo en agosto, cuando otro informe de la institución vaticinaba una caída del 23%. Señaló que “en ese momento aún no se evidenciaba el repunte de la demanda en los principales socios de la región, especialmente China”.

Centroamérica exhibió la menor caída de sus exportaciones, con un 2% debido al comercio de productos esenciales como agroalimentarios y farmacéuticos, que suponen un 25% de las exportaciones de esa zona. América del Sur y México presentaron una contracción similar de un 13% y el Caribe un 16%.

“El COVID está magnificando la debilidad y la caída del comercio de bienes, con excepción de alimentos y medicamentos”, lo que en el primer caso —los alimentos— favorece a la región, apuntó durante la presentación del informe la secretaria ejecutiva del organismo, Alicia Bárcena.

En medio de todo este panorama pandémico, la CEPAL es cauta en sus proyecciones respecto al comportamiento del comercio regional en 2021. Estima que las exportaciones podrían crecer entre un 10 y un 15%, aunque advierte que la nueva ola de contagios detectada a fines de 2020 y el lento avance de la vacunación podrían dar al traste con esas perspectivas.

El comercio exterior ha dejado de ser un motor de crecimiento de las economías desde la crisis económica global de 2008 y 2009, recordó Bárcena.

El COVID interrumpió la producción y el consumo en todo el mundo, deprimiendo la demanda global, señaló. “El impacto en América Latina y el Caribe del COVID ha sido una fuerte caída del comercio” que ha profundizado la fragmentación regional, que ya venía de antes, añadió.

Según el informe, la pandemia también ha intensificado tendencias ya presentes en el comercio mundial, como las tensiones comerciales y tecnológicas entre Estados Unidos y China; el debilitamiento de la cooperación multilateral; la digitalización de la producción y del comercio, el proteccionismo y el creciente nacionalismo económico.

“Las tensiones geopolíticas y la reconfiguración de las cadenas globales incentivan la regionalización” y esto afecta a América Latina, subrayó. “Si nos vamos a una globalización regionalizada, con un fortalecimiento de los bloques regionales y costos altos para los países en vía de desarrollo”, esto va a requerir infraestructura logística interna y niveles de coordinación y de integración entre los países para que las regiones se vuelvan más competitivas.

“Es necesario profundizar la integración para impulsar la recuperación regional” postpandemia, insistió Bárcena.