¿Cuál es el indicador de éxito? ¿El número de gente con diploma o con empleos dignos?

Los gobiernos de América Latina y del Caribe tienen grandes desafíos en el campo laboral ante los cambios tecnológicos de los últimos años, según Álvaro Ramírez Bogante, especialista en desarrollo y formación profesional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

“En el actual cambio tecnológico, la llamada cuarta revolución industrial, hay una serie de tecnologías que están en estos momentos cambiando la realidad del trabajo y estas tecnologías están presentes en muchos de los espacios de trabajos desde hace mucho tiempo”, expresó.

Dijo que se están tratando los cambios del trabajo en el futuro, pero que la realidad es que esto empezó ayer.

“El talento humano se construye y ese talento humano hay que alinearlo con las nuevas tecnologías”, indicó Álvaro Ramírez Bogante al tiempo de apuntar que las nuevas tecnologías han generado un debate de manera global en cuanto al impacto en la industria del trabajo.

El especialista en desarrollo y formación profesional de la OIT habló en el del “Seminario Internacional sobre el Mercado Laboral, Educación y Formación Técnico Profesional”, donde indicó que las autoridades deben plantearse cómo hacerles frente a modelos de producción que no se habían contemplado en las legislaciones presentes en el ámbito laboral.

“Si a un trabajador de Uber lo desconectan de una plataforma y eso es un despido, significa que tiene derechos a la cesantía; qué tipo de derechos tiene un chofer de Uber”, expuso el ejecutivo.

Agregó que las personas que trabajan en estas plataformas y se desplazan en una motocicleta repartiendo productos “qué pasa si son atropellados en una vía pública, cuáles son las responsabilidades del empleador, quién es el empleador, qué tipos de responsabilidades tienen estas plataformas digitales”.

Apunta que hay retos en el ámbito laboral con el mundo digital que los gobiernos deben enfrentar para tener un mercado más competitivo.

“El nuevo orden de producción cambia las relaciones de trabajo y en consecuencia cambian las reglas de juego”, apunta.

El especialista dijo que cada vez que cambia la tecnología se pierden empleos, pero al mismo tiempo se crean. “Siempre hay un fenómeno de destrucción y construcción de empleos cuando se dan estos cambios en el modelo productivo. El plan es cómo hacer para que este balance sea positivo”, precisó.

Dijo que también hay que ver cómo este cambio de producción va a impactar la desigualdad porque qué pasaría si estos cambios tecnológicos demandan de personas que tienen un segundo idioma y una educación de calidad.

Álvaro Ramírez Bogante también se refirió a la formación técnico profesional, indicando que se debe repensar todo este sistema y saber “cuál es el indicador de éxito: el número de gente que pasó por el aula y tienen un papel o el número de gente que tiene un empleo digno. “Entonces, tenemos que repensar de cuál es el propósito de todo esto. Cuál es el indicador de éxito, que es lo que nos indica que vamos bien: la cantidad de diplomas o la cantidad de empleos”, expresó.

Resaltó que la educación debe ser integral porque no se justifica que una persona venga del área técnica y cuando llega a la universidad debe empezar de cero porque lo que aprendió en el curso técnico no tiene que ver nada con lo que ofrece la universidad.

“Dominicana está en una ventaja histórica con el tema demográfico, tiene más gente jóvenes que nunca más la va volver a tener. Si no aprovechamos desarrollar el talento de esta población joven y convertir esto en un potencial productivo, van a perder esa oportunidad”, expresó.

Agregó que a veces las personas no valoran lo que tienen, esto para indicar que República Dominicana tiene la tercera escuela más importante de formación técnica profesional en la región. El especialista de la OIT se refirió al Infotep. “Esa es una de las cosas que deben apreciar y aprovechar, maximizar ese recurso y desarrollarlo”, dijo.

En el “Seminario Internacional sobre el Mercado Laboral, Educación y Formación Técnico Profesional” participó el ministro de Educación, Antonio Peña Mirabal, quien afirmó que la revolución educativa en marcha ha dado relevancia a la modalidad técnico-profesional del sistema educativo, con el objetivo de generar oportunidades de inserción laboral en los jóvenes, lo que ha resultado en un incremento de más de 35 mil alumnos en la matrícula del nivel de Secundaria en los últimos cuatro años.

Destacó que el Minerd está apegado a la Ley General de Educación 66-97 que manda a dotar a los estudiantes de las competencias técnicas y académicas que les permitan insertarse al mundo productivo y a la continuidad educativa.

Peña Mirabal expuso que la modalidad técnico profesional contaba con 40,131 estudiantes en el período 2016-2017, cifra que, en el actual año escolar 2019-20 alcanza a 75,470 alumnos, diseminados en 270 centros educativos.

Al pronunciar el discurso central en el “Seminario Internacional sobre el Mercado Laboral, Educación y Formación Técnico Profesional”, auspiciado por el Ministerio de Trabajo y el Observatorio del Mercado Laboral Dominicano, Peña Mirabal dijo que los centros educativos que desarrollan la modalidad técnico-profesional, a nivel nacional, se incrementaron de 126 a 270, para lo cual el Minerd ha implementado diferentes estrategias como la transformación de liceos a politécnicos y desarrollo de alianzas públicas y privadas e institucionales, entre otras.