Embajador mexicano valora el sistema de gestión de salud y seguridad de Cemex

El embajador de México en República Dominicana, Carlos Peñafiel, valoró el sistema de gestión de salud y seguridad de la empresa Cemex, luego de un recorrido por la planta de cemento de San Pedro de Macorís donde conoció los protocolos y capacitaciones.

Durante la visita, los ejecutivos de Cemex realizaron presentaciones de relevancia sobre el proceso operativo que ejecuta la cementera, así como los controles ambientales, estándares de seguridad industrial y física en todos sus procesos.

“Me llena de orgullo constatar que empresas de inversión mexicana en República Dominicana trabajen con procesos tan modernos y sostenibles para el medioambiente, como el caso de Cemex. Conocer las instalaciones de la planta de cemento más grande del Caribe es impresionante, apreciar el proceso de elaboración del cemento es una experiencia única, no solo para quienes trabajan en este sector, sino para cualquier profesional”, afirmó Peñafiel.

Peñafiel visitó la planta junto a los directivos de la Cámara de Comercio Dominico Mexicana (Cadomex) como parte del programa “Experiencia Planta” que realiza la cementera.

Como empresa líder en materiales de construcción, Cemex reconoce la responsabilidad que tiene en el desarrollo de ciudades sostenibles y la generación de valor compartido entre comunidades, al mejorar el impacto social y ambiental de sus productos, explica una nota de prensa.

Cemex es una compañía global de materiales para la industria de la construcción que ofrece productos de alta calidad y servicios confiables a clientes y comunidades. Está presente en el país desde 1995, consolidándose como líder de los mercados de cemento y concreto, además de convertirse en el principal exportador de ese producto del Caribe.

La empresa tiene una capacidad de producción anual de cemento de 2.6 millones de toneladas. Posee una planta de cemento en San Pedro de Macorís, cinco plantas de concreto en distintos puntos del país, una mina de agregadas, caliza y arcilla y una otra de yeso en Las Salinas, Barahona, arrendada al Estado dominicano. Cuenta con 1,500 empleos directos y más de 2,000 indirectos.