Ganar dinero pensando como los que hacen moda

Quizá sería más fácil decir que debemos innovar, pero me gusta ver ejemplos para poder analizar lo que se hace bien y llevarlo a que me sea de utilidad.

Muchos me dicen que publicar libros o poner mis charlas en la red me expone a que me roben mi propiedad intelectual. En realidad, no me preocupa, porque ya me di cuenta de que no puedo vivir con los mismos términos toda la vida.

Los que se dedican a la moda no pueden aterrorizarse de lo que otros puedan copiar de sus diseños; lo más importante para ellos es que su arte pegue por un tiempo específico y la gente vea su sello en sus creaciones. Y no me refiero a la etiqueta escondida por dentro de la pieza, sino a las características que identifican al diseñador.

La moda es tan cambiante como un río, aunque está casi siempre en el mismo cauce, su agua siempre es otra, se renueva por segundos y eso lo hace especial.

Muchos emprendedores no entienden este concepto. Tratan de hacer todo nuevo cada vez, y no es el truco del éxito. Mantener algunos conceptos iguales y variar otros detalles es lo que hace un emprendimiento especial y de éxito a largo plazo.

Innovar de forma permanente no es cambiarlo todo, no es hacer algo nuevo, sino modificarlo de tal manera que cubra las necesidades que el cliente tiene.

La moda para muchos podría parecer una venta de vestimenta, no lo considero así. El que compra ropa y accesorios por moda intenta cubrir otras necesidades que no son las de vestir. Entran tantas que es difícil enumerarlas. Veamos algunas:

Autoestima. Aunque parezca paradójico, muchos sienten, aunque sea de forma inconsciente, que su autoestima sube si usan ropa de moda. Pararse frente al espejo y ver a esa persona con un atuendo nuevo y a la moda influencia la mente de muchos y salen a la calle con la cabeza erguida.

Reconocimiento, Todo humano tiene las necesidades de reconocimiento en su ser. No siempre logramos que vean lo que queremos. En otros casos no sabemos cómo mostrarlo. Y hasta podemos no sentir que tenemos algo que mostrar. Que otros sepan que hemos alcanzado el nivel de comprar moda nos puede llenar la necesidad de reconocimiento que nuestro cerebro ha generado.

Autovaloración. Algunas personas son susceptibles a la comparación. Otros se miden a sí mismos por lo que pueden adquirir. Es complejo el asunto, pero los que hacen la moda les dan argumentos para sentirse valorados… eso es lo que importa.

Autorrealización. Quizá de pequeños no lo podían adquirir. Ahora sienten que han llegado a otra cima cuando compran lo que está de moda y lo usan.

En resumen. Lo que debemos aprender es a ver cuáles necesidades tienen nuestros posibles clientes y crear productos y servicios que las cubran. Cuidado, no es pensar en idear un producto y luego crearle las necesidades al cliente, el proceso es al contrario. Ellos tienen la necesidad, como pudimos ver en el ejemplo de la moda. Quizá no la vemos en primera instancia, como muchos que piensan, por ejemplo, que venden comida… cuando su negocio es satisfacer las necesidades de relacionamiento que sus clientes tienen, entre otras.

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