IICA trabajará en sistemas agroforestales del Corredor Seco Centroamericano

El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) anunció este viernes que trabajará en conjunto con el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie) para desarrollar investigación y el fortalecimiento de los sistemas agroforestales del Corredor Seco Centroamericano.

Con esta alianza, las instituciones, ambas con sede en Costa Rica, pretenden contribuir a la resiliencia al cambio climático y a la seguridad alimentaria de al menos 3,000 pequeños productores del Corredor Seco, un territorio altamente vulnerable al cambio climático que abarca desde Chiapas, México, hasta Panamá.

La aplicación de estos sistemas agroforestales combina la siembra de árboles o forrajes con la producción de alimentos, con lo que se espera que 3,000 pequeños productores de frijol y maíz incrementen sus rendimientos, la protección de las fuentes de agua, el mejoramiento del suelo, el impulso de la biodiversidad y la generación de ingresos adicionales.

Las labores de trabajo conjunto entre IICA y Catie contemplan generar estrategias innovadoras para fortalecer capacidades, gestionar conocimiento e intercambiar experiencias sobre adopción de tecnologías que reduzcan la vulnerabilidad a factores ambientales, sociales y económicos.

Además, el acuerdo incluye el desarrollo de estudios, investigaciones y programas para la formación de productores, técnicos y especialistas, también resalta la intención de crear una plataforma que funcione como “hub de innovación” que sistematice y facilite el acceso a innovaciones adaptadas a la región.

El director general del IICA, Manuel Otero, y su homólogo del Catie, Muhammad Ibrahim, acordaron este viernes las acciones que se llevarán a cabo en parcelas demostrativas del Proyecto Sistemas Agroforestales Adaptados para el Corredor Seco Centroamericano (AGRO-INNOVA).

Esta iniciativa cuenta con el apoyo financiero de la Unión Europea y se ejecutará durante los próximos cuatro años.

“Con el Catie, institución hermana que comparte el compromiso por el desarrollo sostenible, se busca que los agricultores familiares puedan adaptarse a condiciones de creciente aridez y cuenten con sistemas productivos más resilientes, porque si no hay soluciones efectivas y de largo plazo las consecuencias son más pobreza y migraciones hacia los centros urbanos”, afirmó Otero.

El Corredor Seco Centroamericano es una zona de bosque tropical seco que se extiende desde la costa occidental de Chiapas (México) hasta el oeste de Panamá, donde conviven cerca de 30 millones de personas azotadas por problemas sociales intrínsecamente arraigados a fenómenos climatológicos extremos.

En este territorio, la agricultura juega un papel clave al emplear a un 42% de la población en la cadena alimentaria. Incluso, más de un 40% de los jóvenes se dedican a labores agrícolas.

“Las proyecciones del clima demuestran que la sequía estará más prolongada y esto representa una amenaza. La sinergia entre IICA y Catie busca innovaciones en los sistemas de producción agrícola, integrando sistemas agroforestales como una herramienta para diversificar la producción y a la vez contribuir a mejorar la seguridad hídrica, asegurando la productividad de los alimentos básicos que se consumen en la región”, explicó Ibrahim.