La deuda alarma a Panamá con la necesidad de más contención y recaudación

Por Giovanna Ferullo

La deuda pública de Panamá cerró el 2019 en 31,018,6 millones de dólares, un 20.7 % más que el saldo del 2018, lo que ha encendido las alarmas entre analistas que piden al Ejecutivo contención y más eficiencia en la recaudación para frenar la tendencia y evitar un impacto negativo en las inversiones.

El crecimiento de la deuda, alimentado por emisiones de bonos globales de julio y septiembre que sumaron 3,300 millones de dólares, se da cuando la economía crece a su tasa más baja en una década, un nada despreciable 3.5 % del producto interno bruto (PIB) en 2019, con un déficit fiscal de alrededor del 3.5 %.

Los datos del Ministerio de Economía y Finanzas precisan que la deuda pública externa cerró 2019 en 24,223,2 millones de dólares y la interna en 6,795.3 millones de dólares, 3,648.4 millones y 1,683.2 millones más que en el 2018, respectivamente, mientras que se pagaron 509 millones de dólares por concepto de servicio de deuda.

EMISIÓN “HISTÓRICA” DE 2,000 MILLONES MÁS 1,300 PARA PREFONDEO

El Gobierno del presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, que asumió el poder el pasado 1 de julio para el quinquenio 2019-2024, ha argumentado que acudió a los mercados porque heredó niveles de déficit fiscal superiores al 4 % y deudas millonarias.

El pago de obligaciones “por 1,738 millones de dólares”, a costa de más deuda pública, ha sido “un paso necesario para reactivar la economía y mejorar las condiciones del mercado laboral”, aquejado por un creciente desempleo (7.1 %) y una informalidad del 45 %.

El ministro de Finanzas, Héctor Alexander, ha dicho que se han aprovechado además momentos idóneos para emitir bonos a tasas históricamente bajas, de entre 2.83 % y 3.87 %, y prefondear (adquirir deuda para pagar deuda) pagos previstos para este año, como un saldo de 1,200 millones de dólares que vencía este mes de enero.

Alexander indicó que el programa financiero del 2020 prevé nuevas emisiones para más prefondeo, una medida que parece ir acorde con la decisión de autorizar, en septiembre pasado, que se elevara en 5,000 millones de dólares el monto de deuda que puede emitir el país ante la Comisión de Valores de EE.UU.

Según los datos oficiales, entre el 2019 y el 2024 le vencen a Panamá emisiones y préstamos por más de 10,800 millones de dólares.

CONTENCIÓN EN LA EMISIÓN DE DEUDA

Los analistas locales advierten que si bien Panamá no ha entrado en una zona de peligro con la deuda se puede estar encaminando hacia ella si no se pone freno a las emisiones, especialmente cuando el crecimiento del PIB se encuentra entrampado en una ralentización.

“En los últimos años lo que ha caracterizado a Panamá país es el crecimiento de la deuda, más que el de la economía”, dijo a Efe el decano de la Facultad de Negocios de la Universidad Latina (privada), Olmedo Estrada, que recalcó que la relación deuda-PIB ya superó el 40 %.

La deuda de Panamá se situaba en 9,976.8 millones de dólares en 2004 y su incremento coincidió con una gran etapa del PIB panameño, entre 2008 y 2017, con tasas de crecimiento de hasta dos dígitos gracias a grandes obras de infraestructura pública, ya concluidas, como la ampliación del Canal y dos líneas del metro capitalino.

Al asumir las obligaciones pendientes, el Gobierno de Cortizo “está incentivando la economía para que el crecimiento se dé, ya que en la medida que se aumente el PIB se reduce la carga de la deuda”, reconoció Estrada.

Pero recalcó que en adelante se debe acudir al financiamiento “manteniendo el norte de no seguir aumentando la deuda” pública.

Para el exdecano de la Faculta de Economía de la estatal Universidad de Panamá, Rolando Gordón, el Gobierno de Cortizo “tiene el problema de que ya copó la deuda, y a partir de ahora tiene que tener mucho cuidado porque se puede perder el grado de inversión o tener uno mucho menor”.

“El límite de 40 % (de la relación deuda-PIB) es lo deseable -consideró-, pero si ya vamos a estar en el 40 % – 45 %, eso va a afectar la economía”.

“Y si el PIB no crece más allá del 5 % vamos a tener problemas de que el pago de la deuda va a absorber una gran cantidad de ingresos, y el Estado no va a tener suficientes recursos para resolver los problemas que tiene el país”, dijo Gordón a Efe.

La agencia Moody’s ratificó en octubre el grado de inversión “estable Baa1” a Panamá, en un informe en el que dijo que la ralentización de la economía y el plan de austeridad anunciado por el Ejecutivo “probablemente” llevará para el 2021 “hacia el 45 %” la relación deuda-PIB, “por debajo de la mediana de ‘Baa’ del 53 %”.

MÁS Y MEJOR RECAUDACIÓN TRIBUTARIA

La relación deuda-PIB del 40 % “es un límite recomendado por las instituciones financieras internacionales para países con políticas fiscales de mediana fortaleza, que advierte sobre la vulnerabilidad de la economía ante un crecimiento de la deuda”, explicó a Efe el director del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), Jonathan Menkos.

Menkos no ve un peligro inminente para la economía de Panamá por su deuda, pero sí un síntoma de que “los últimos gobiernos han permitido una reducción de la carga tributaria y por ende de los ingresos públicos”.

Por ello, el camino para reducir el crecimiento de la deuda “es fácil de indicar; simplemente deben encontrarse mecanismos reales para que la administración tributaria reduzca la evasión fiscal y por ende el Gobierno disponga de más recursos”.

“Hasta el momento, el saldo de la deuda pública no obliga a alarmarse pues no constituye un riesgo macroeconómico”, apuntó Menkos.

“Sin embargo, -agregó- este sí es un buen momento para que el gobierno plantee una perspectiva fiscal de mediano plazo que mejore los ingresos, aumente el gasto y la inversión pública, y proponga una hoja de ruta para cerrar los caminos a la corrupción y la evasión”. EFE