La Justicia alemana procesa al expresidente de VW por manipulación de mercado

El expresidente del grupo Volkswagen Martin Winterkorn será juzgado también en Alemania por un presunto delito de manipulación de mercado en el escándalo del fraude de las emisiones, informó este jueves la Audiencia de Braunschweig.

El exdirectivo, que abandonó el mayor fabricante de automóviles de Europa en 2015 por este motivo, tendrá que responder ante la Justicia por las acusaciones de que ocultó información clave sobre la manipulación a los accionistas, lo que repercutió negativamente en el valor de sus participaciones.

Asumiendo las tesis de la fiscalía, el tribunal argumentó al anunciar el procesamiento que aparentemente Winterkorn ‘no informó a tiempo’ a los mercados sobre la manipulación ‘pese a tener conocimiento de la incorporación de un sistema ilegal’ en los motores al menos desde ‘principios de 2015’ y de saber los ‘riesgos financieros’ que esto conllevaba.

La fiscalía también había acusado de un presunto delito de manipulación de mercado al actual presidente del grupo Volkswagen, Herbert Diess, y al presidente de su consejo de vigilancia, Hans Dieter Pötsch. Sus procedimientos se han archivado tras sendos pagos de 4,5 millones de euros.

Este proceso penal se pone en marcha apenas dos semanas después de que también la Audiencia de Braunschweig anunciase que iba procesar a Winterkorn por un presunto delito de fraude en relación al escándalo de las emisiones contaminantes.

El tribunal consideró que los compradores de ciertos vehículos del grupo Volkswagen fueron engañados y sufrieron en consecuencia un daño material.

En septiembre de 2015, las autoridades medioambientales de Estados Unidos acusaron al grupo Volkswagen de manipular las emisiones de distintos motores diésel para hacer ver que cumplían los límites de contaminación, en concreto, los niveles de óxidos de nitrógeno (NOx).

En los siguientes meses se destapó que 11 millones de vehículos del grupo contaban con un ‘software’ ilegal que hacía que sus motores emitiesen por debajo de los límites pero sólo cuando se encontraban en un banco de pruebas. En carretera la contaminación era mucho mayor.

Un software no permitido desconectaba los filtros del tubo de escape en muchas más ocasiones de lo legalmente permitido, logrando una mayor potencia en los vehículos pero con un mayor coste medioambiental.

El escándalo derivó en múltiples causas judiciales para el fabricante de vehículos europeo. Diversas estimaciones apuntan a que el escándalo le ha costado ya a Volkswagen más de 30.000 millones de euros en multas e indemnizaciones.

Los clientes afectados, por un lado, exigieron compensaciones tanto a título individual como en grandes causas colectivas. Los accionistas, por su parte, denunciaron a la dirección por ocultarles información crítica para poder evaluar el precio de las acciones.

Además, en Alemania se abrieron varias causas contra los directivos del grupo Volkswagen en aquel momento por fraude. EFE