Wall Street se derrumba al cierre: Dow Jones cae 7.83 %

Wall Street se derrumbó el lunes, con su mayor caída en 11 años, aplastada por el crack petrolero y la crisis mundial del coronavirus.

Según resultados provisorios de cierre, el Dow Jones Industrial Average cedió 7.83 % a 23,389.46 puntos, con una caída de 2,000 puntos, en tanto el tecnológico Nasdaq perdió 7.29 % a 7,950.68 unidades y el S&P 500 de las principales empresas en bolsa cayó 7.64 % a 2,745.34 puntos.

Los mercados bursátiles han vivido hoy un “lunes negro”, con fuertes caídas de un extremo al otro del mundo, al acentuarse el miedo a los efectos del coronavirus en la economía, un factor al que se ha sumado el desplome de los precios del crudo, provocado por la expansión de la epidemia y la guerra de precios descencadenada por Arabia Saudí.

El aumento del número de casos de coronavirus en EEUU y las drásticas medidas adoptadas por Italia para hacer frente a la enfermedad han llevado a los inversores a huir de la renta variable y buscar refugio en activos seguros como la deuda de EEUU y Alemania, el oro o el yen japonés.

El Ibex 35, el selectivo de la Bolsa española, ha caído hoy un 7.96 % %, el mayor descenso desde el referéndum del Brexit, en 2016, y se ha situado en 7,708.7 puntos.

Los descensos se han reproducido en los principales mercados europeos: Londres se ha dejado un 7.69 %; Fráncfort, un 7.94 %; París, un 8.39 %; y Milán, un 11.17 %.

En Asia, Tokio ha bajado un 5.07 %; Hong Kong, un 4.23 % Shanghai, un 3 %; y Seúl, un 4.19 %.

Las ventas masivas de renta variable también han obligado a detener temporalmente la negociación en las bolsas de Sao Paulo y Toronto (Canadá).

Según Joaquín Robles, analista de XTB, la caída de las bolsas no solo es atribuible al desplome del precio del petróleo sino también al repunte de casos de coronavirus en EEUU e Italia, y a las medidas adoptadas este fin de semana por el Gobierno italiano.

En su opinión, los inversores temen que Washington tome también medidas drásticas para contener el virus y que éstas afecten a la actividad económica.

Para Javier Santacruz, del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), el desplome de las bolsas responde a tres cuestiones: la expansión del coronavirus, el hundimiento del precio del petróleo y la incertidumbre sobre las medidas que tomarán los gobiernos y los bancos centrales.

Pimco, una de las mayores gestoras de fondos del mundo, considera que la evolución de la economía mundial adoptará una forma de “U” en los próximos trimestres, con una posible recesión técnica (dos trimestres consecutivos de contracción) en EEUU y en la zona del euro en la primera mitad del año.

No obstante, prevé que esa recesión sea “suave y breve” y que se produzca una fase de recuperación en el segundo semestre.

Ante esta situación, el FMI ha recomendado adoptar medidas fiscales y monetarias “sustanciales” para hacer frente a los “shocks” de oferta y demanda.

La Reserva Federal de Nueva York ha anunciado hoy que inyectará liquidez a los bancos para protegerlos de la volatilidad de los mercados.

En Europa, el Gobierno alemán ha acordado una serie de ayudas para paliar los efectos negativos del coronavirus en las empresas.

En cuanto al descenso de los precios del crudo, Shamik Dhar, economista jefe de BNY Mellon IM, cree que no será algo temporal.

Para Michel Salden, de Vontobel AM, la bajada de los precios afectará especialmente a las explotaciones de petróleo no convencional.

De hecho, algunos analistas se plantean si la guerra de precios se dirige contra Rusia o contra los productores de crudo no convencional, para sacarlos del mercado.

El precio del oro, por su parte, vuelve a acercarse a los niveles más altos desde 2013.