Familiares de dominicano asesinado en NY piden reapertura y castigo, a un año de la muerte

Por Miguel Cruz Tejada

Nueva York.- Los familiares del dominicano Allan James Féliz, asesinado hace un año en El Bronx por el sargento de la policía, Jonathan Rivera, pidieron al alcalde, Bill de Blasio y al comisionado de la uniformada, Dermot Sea, reabrir el caso, arrestar y llevar a la justicia a los oficiales responsables.

La madre de la víctima, Mery Verdeja, su hija Ashley Verdeja y el activista puertorriqueño David Galarza, director del Comité de Justicia, se manifestaron con fotos y carteles alusivos al primer aniversario del trágico suceso ayer lunes 19 de octubre, frente al ayuntamiento en el Bajo Manhattan, para hacer el reclamo.

La petición de los parientes del muerto la realizaron días después de que la Fiscal General del Estado, Letitia James, anunciara que daba por concluidas las investigaciones, las cuales no mostraron evidencias de que el sargento Rivera y otros dos policías, entre ellos una mujer, que participaron en el sangriento desenlace con Feliz, usaron fuerza letal injustificada, por lo que no recomendó cargos criminales contra los agentes.

El dominicano fue ultimado de un tiro por el sargento, después que fue detenido en una avenida de El Bronx por una supuesta violación de tránsito, el 17 de octubre 2019.
Durante el forcejeo que muestra el video de las cámaras, Feliz, aparentemente se negó a salir del vehículo.

En medio de la disputa con los policías, recibió varias descargas eléctricas con las pistolas Taser de los uniformados y luego el balazo mortal a manos del sargento.

La Oficina de la Fiscal del Distrito de El Bronx, Darcel Clark, también se negó a procesar a los policías por la muerte del dominicano.

Luego de matarlo, sacaron el cuerpo de Feliz de su vehículo, le bajaron los pantalones dejándolo parcialmente desnudo y lo registraron en busca de drogas y armas, como si hubiera estado vivo, en una escena bizarra que repudiaron los neoyorquinos que vieron las imágenes.

La policía alegó que Feliz era buscado con varias órdenes de arrestos y tenía antecedentes penales, además de resistirse a la detención enfrentando a los patrulleros.

La uniformada añadió que Allan mostró la licencia de conducir de su hermano Sammy Feliz y no la de él.

“Ultimadamente él estaba feliz porque su hijo había nacido y en diciembre me dijo que tenía que sostener al bebé porque era lo único que tenía en la vida”, relató la madre.

“Ellos escalaron la situación, lo mataron, sacaron el cuerpo de Allan Feliz del carro y le quitaron los pantalones”, dijo Galarza.
La hermana señaló que no sabe cómo podrá seguir viviendo con la pérdida de su hermano. “Aún no lo acepto, esto no es nada fácil”, agregó Ashley.

En la protesta, también participó la pareja y madre del hijo de Feliz, quien coincidió con los pronunciamientos de los familiares. La familia advirtió que no descansará hasta que los policías sean arrestados y puestos disposición de la justicia.

“Siempre fue edificante, siempre se preocupó por sus hermanos, hermanas, primos, tías, tíos, todos incluidos”, dijo el hermano. «Allan era el mejor hermano mayor del mundo, sé que cualquier hermana diría eso, pero realmente lo era”, precisó la hermana.

El Defensor del Pueblo y exconcejal afroamericano en Brooklyn, Jumaane Williams, culpa al alcalde por su indiferencia ante casos como este.

“Los oficiales están demasiado involucrados en las paradas de tráfico y no se responsabilizan cuando alguien muere. Necesitamos hacerlo mejor. Alcalde, pensamos que era usted quien haría eso. Si no va a ser usted, podría ser el momento de hacerse a un lado y dejar entrar a alguien que pueda ayudarnos a superar esta conversación en este momento”, añadió el funcionario.