Al menos 25 muertos y más de 100 desaparecidos en los incendios más destructivos de la historia de California

MARC ARCAS (EFE) / 20MINUTOS.ES

Incendios de California

Las autoridades y servicios de emergencias continuaban este domingo con la búsqueda de más de 100 personas desaparecidas en la zona afectada por el gigantesco incendio que quema desde el jueves el norte de California (EE UU) y que, junto a otro fuego en el sur, han dejado ya 25 muertos.

El Departamento Forestal y de Protección contra Incendios del estado, Calfire, alertó de que las condiciones volvieron a empeorar el domingo a causa de los fuertes vientos después de la breve tregua meteorológica del sábado que permitió a los bomberos avanzar en la lucha contra las llamas.

El bautizado como «Camp Fire» ha arrasado casi por completo la localidad de Paradise, de 26.000 habitantes y a unos 280 kilómetros al noreste del área de la Bahía de San Francisco, donde desde el jueves se mantiene activada la alerta roja por la mala calidad del aire a causa del humo proveniente del incendio.

Además de cobrarse la vida de por lo menos 23 personas, este fuego ha destruido más de 6.500 edificios, en su mayoría en Paradise, y ya es considerado el más devastador de la historia del estado.

Los 23 fallecidos, por otra parte, lo sitúan como el tercer fuego más mortífero que jamás haya experimentado el estado más poblado de Estados Unidos, solo por detrás del incendio de Griffith Park en Los Ángeles en 1933 (29 muertos) y del de Oakland Hills en 1991 (25 fallecidos).

Según los datos de Calfire, 4.050 bomberos trabajan en las tareas de extinción del fuego, que ya ha quemado 44.100 hectáreas y está contenido en un 25%.

Los fallecidos fueron hallados completamente calcinados y en algunos casos se han recuperado huesos aislados del resto del cuerpo, por lo que un equipo de antropólogos y de expertos en análisis de ADN se ha trasladado a la zona para ayudar en las tareas de identificación.

El origen del incendio sigue siendo desconocido y la portavoz de Calfire Janet Upton apuntó que los investigadores están explorando todas las posibles causas, «incluyendo la posibilidad de que el fuego se iniciase a partir de una chispa de equipamiento eléctrico».

La mayor compañía proveedora de gas y electricidad del estado, Pacific Gas & Electric Co. (PG&E), informó a los reguladores de que detectó un «problema» en una línea de alta tensión cercana al área donde se declaró el incendio solo unos minutos antes de que se iniciasen las llamas.

En paralelo a «Camp Fire», otro gran incendio se registra en el sur del estado, cerca de Los Ángeles, y en él han fallecido dos personas, según confirmó este domingo la Policía local, que circulaban en un coche.

El «Woolsey Fire» ha quemado 33.600 hectáreas en una zona que incluye las ciudades de Malibú, Calabasas y Thousand Oaks (donde el miércoles se produjo un tiroteo que dejó 13 muertos) y los bomberos han logrado contenerlo en un 10%.

Los vientos de Santa Ana, que llegan a alcanzar los 80 kilómetros por hora, han dado alas al fuego de «Woolsey» hasta llegar a Malibú, hogar de miles de residentes a lo largo de la autopista de la Costa del Pacífico, que han tenido que refugiarse en las playas junto a sus animales de compañía, siendo una zona de acaudalados residentes con numerosos ranchos en sus propiedades.

Estos dos fuegos, junto al más pequeño de «Hill», también en el sur, han obligado a desalojar a unas 300.000 personas y han llevado al gobernador de California, Jerry Brown, a pedir formalmente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, una declaración de «desastre mayor».

En caso de ser concedida, la declaración ofrecería a los afectados por los fuegos ayuda financiera del Gobierno federal para alojamiento, desempleo, gastos legales y tratamiento psicológico.

Justo el sábado, Trump culpó a las autoridades californianas de una «absoluta mala gestión» por los incendios y amenazó con cancelar futuras ayudas federales.

«No hay razón para estos enormes, mortíferos y costosos incendios en California excepto que la gestión forestal es muy pobre. Miles de millones de dólares se dan cada año, con tantas vidas perdidas, todo por una absoluta mala gestión de los bosques», afirmó Trump en su cuenta de la red social Twitter. «¡O se remedia ahora, o no habrá más pagos federales!», agregó el mandatario.