Corbyn pide la dimisión de May durante el debate de la moción de censura

EFE

Corbyn

El líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, abrió este miércoles el debate de la moción de censura que presentó la noche de este martes al Gobierno británico pidiendo la dimisión de la primera ministra, la conservadora Theresa May.

El jefe de la formación que lidera la oposición en el Reino Unido recordó a la «premier» que su Ejecutivo experimentó la «peor derrota» de un Gobierno en «la historia de la democracia» británica.

Corbyn se refirió así al rechazo, por 432 votos en contra y 202 a favor, que sufrió el acuerdo del brexit sellado entre Londres y la Unión Europea (UE) en Westminster y que motivó la moción de censura que se vota esta tarde.

El político izquierdista afirmó que la mandataria conservadora ha perdido tanto «la confianza» del Parlamento en su conjunto como de sus aliados de Gobierno, el norirlandés Partido Democrático Unionista (DUP), cuyos diez diputados permiten a May gobernar en minoría.

Estos parlamentarios votaron en contra del tratado de May, si bien ya han adelantado que apoyarán al Gobierno conservador en la moción de censura de este miércoles.

«El Gobierno no puede gobernar y no puede conseguir el apoyo del Parlamento en el asunto más importante al que se enfrenta nuestro país», consideró Corbyn, que aseguró que cualquier otro primer ministro en la situación de May hubiera presentado su dimisión y convocado elecciones generales, la opción por la que abogan los laboristas.

Para el líder opositor, el pueblo británico «debe poder decidir cuáles son sus diputados, su Gobierno y quién debe lidiar con el brexit».

Elecciones, «lo peor»

Sin embargo, la primera ministra replicó a Corbyn que unas elecciones generales serían «lo peor» que podría ocurrir en estos momentos en el Reino Unido.

«Ahondarían en la división cuando necesitamos unidad, traerían el caos cuando necesitamos certeza y nos retrasarían cuando necesitamos seguir adelante», manifestó May.

La jefa de Gobierno recordó que el Parlamento aceptó la consulta del brexit, acató el resultado y convocó el artículo 50 del Tratado de Lisboa, por el que se dio inicio a los dos años de negociaciones con la UE, y ahora debe «terminar el trabajo».

«Es lo que esperan los ciudadanos», señaló, al tiempo que reiteró su rechazo a unos nuevos comicios que obligarían a extender el artículo 50 del Tratado de Lisboa, lo que retrasaría el brexit hasta «quién sabe cuándo», concluyó.