La desesperación de un perro en el momento de ser abandonado

EUROPA PRESS

El protagonista de esta historia es un Staffordshire Bull Terrier apodado Snoop por sus rescatistas tras ser cruelmente abandonado por sus dueños días antes de Navidad.

Las imágenes de su abandono fueron grabadas por una cámara de seguridad ubicada en una calle de Stoke-on Trent, Reino Unido, el pasado 17 de diciembre, y difundidas por la RSPCA (Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad para los Animales).

En ellas se muestra el desgarrador momento en que un hombre, que llevo a un perro atado con una correa, saca del maletero de su coche lo que parece la cama del animal. A continuación, el hombre cruza la calle, suelta al perro y tira la cama al suelo para volver corriendo al vehículo.

El perro, que al principio parece haber pensado que sus dueños estaban jugando, intentó desesperadamente volver al coche y llegó, incluso, a perseguirlo mientras intentaban alejarse.

Esperando en su cama

Por fortuna para Snoop, un transeúnte lo encontró esperando en su cama una hora después y alertó a la RSPCA, que acudió inmediatamente a su rescate. «Hay que ver la grabación para creerla, es simplemente horrible», dijo la oficial de bienestar animal Natalie Perehovsky sobre el incidente.

Ahora, la RSPCA ha abierto una investigación y solicita a los ciudadanos a aportar cualquier información sobre los responsables del abandono del perro. «Los veterinarios escanearon su microchip y hemos rastreado a los dueños anteriores en el área de Birmingham, pero no creemos que se traten de los dueños actuales y, por tanto, no son los responsables del abandono del perro», continuó diciendo la oficial Perehovsky.

Tras su visita al veterinario, Snoop se encuentra en buenas condiciones. Se cree que tiene dos años y que en ese tiempo ha visto ir y venir a varios dueños, por lo que ahora necesita un hogar definitivo con personas que lo cuiden.

Su historia es un recordatorio a las personas sobre la importancia de una adopción responsable: si no se puede mantener a un perro, lo mejor es no regalarlos o regalar uno de peluche o, al menos, llevarlos a un refugio donde puedan ser debidamente atendidos.