Ismael era la alegría de la familia López

El silencio que se escucha en las calles del Residencial Brisas del Este, denota que ese lugar ha sido protagonista de una tragedia, en una de las casas pintadas con un distintivo color verde limón reside la familia López Morales, la cual vio partir al más joven de sus miembros a manos de delincuentes haitianos..

Ismael López Morales, tenía 32 años y trabajaba como chofer en la empresa de combustible Propagas, mientras llevaba un camión lleno de combustible fue secuestrado en la carretera nacional # 8, en Nan Papay, una comuna de Ganthier, a 60 kilómetros de Puerto Príncipe, y a 20 de Jimaní, una pandilla conocida como los “400 Mawozo” asesinaron al joven y se llevaron los camiones.

Sara López Morales, hermana de Ismael, nunca pensó que el jueves sería la última vez que vería a su hermano menor. Compungida y arropada por el dolor cuenta a periodistas de  LISTÍN DIARIO, que su hermano era la alegría de su hogar y que ahora solo han dejado lágrimas.

“Siento que me han quitado una parte de mí, alguien muy importante. Ismael era el más pequeño de todos y el más alegre muchacho que nunca estuvo en malos pasos, le gustaba tener sus ingresos y no le temía al trabajo”, dijo.

“Esto ha acabado con nuestra familia y lamentablemente en este país nadie nos dice nada, no sabemos qué pasó realmente, lo único de que tenemos certeza es que mi hermano está muerto y nadie me lo va devolver”, expresó Sara entre lágrimas.

Ismael era el noveno hijo del matrimonio López Morales, el más expresivo, amoroso, servicial y compasivo, adoraba a sus padres razón por la cual nunca quiso alejarse del lugar y compró una vivienda por el mismo lugar para estar pendiente de sus “viejos”.

Los vecinos lo describen como un joven alegre y ejemplar. Sergio Félix, vecino de en frente, dijo que nunca lo vio molesto ni agresivo, además de que era una persona que se había criado “dentro de su casa”.