La disputa política comparte el escenario con coronavirus

La efervescencia política con motivo de los procesos electorales de la primera mitad del 2020, ha sido uno de los escollos que ha tenido que sortear el gobierno para enfrentar la crudeza de la pandemia mundial del coronavirus, o Covid-19, que va dejando una estela de muertos, infectados y un estado de terror entre los dominicanos y en la generalidad de las naciones en los cinco continentes.

La cúpula de la oposición dio públicamente un espaldarazo total a la conducción del gobierno en la lucha para enfrentar la crisis sanitaria, pero dos semanas después el régimen es blanco de una suerte de campaña de descrédito proveniente de agresivos voceros opositores que tratan de mellar el liderazgo que ha reasumido tras la derrota de las elecciones del 15 de marzo.

El gobierno, el PLD y el propio Danilo Medina, así como la Junta Central Electoral, sufrieron los peores embates de las turbulencias políticas que provocó el aborto de las elecciones municipales del 16 de febrero. Las acusaciones de sabotaje a los equipos de votaciones, protestas sociales y amenazas de una crisis política tuvieron su efecto el 15 de marzo cuando la oposición ganó la mayoría de las plazas municipales en disputa a nivel nacional.

Danilo reasume el liderazgo
El Gobierno ha asumido el liderazgo del combate a la pandemia cumpliendo los protocolos internacionales dictados principalmente por la Organización Mundial de la Salud, OMS, y la Oficina Panamericana de la Salud, OPS, que establece la drasticidad de las medidas a aplicar de acuerdo al desarrollo de la pandemia, catalogada en niveles promediados entre el volumen poblacional frente al número de contagios, recuperación y fallecimientos provocados por el virus.

El número de fallecimientos e infectados sube día a día. El Gobierno, las autoridades lideradas por el propio Presidente Danilo Medina y los incumbents del sector salud, han dado el frente al avance de la pandemia que parece no tener control. Lo que ocurre en Estados Unidos, y especialmente en la emblemática Nueva York, en Italia, España, Francia, Inglaterra, Alemania, donde cada día mueren centenares de personas y se contagian otros miles, dan pocas esperanzas a los dominicanos de que saldremos pronto de esta peste.

Pese a que se han cometido errores, lo admitió el Presidente Medina en su discurso del 25 de marzo –el segundo en una semana sobre la pandemia-, la población acogió el apoyo y la confianza a que apeló el gobernante para cumplir las serias medidas de control para tratar de resistir los embates de la pandemia. El liderazgo de oposición le concedió inicialmente y sin demora la declaratoria de estado de emergencia por 25 días, el toque de queda y otras acciones de urgencia.

La oposición contraataca
La luna de miel política, sin embargo, duró poco. La oposición pareció entender que el liderazgo asumido por el gobierno, daba un ‘nuevo aire’ politico a los candidatos del partido oficial lo que colocaba en ‘desventaja’ a los opositores en el escenario electoral pendiente: la escogencia de presidente y vicepresidente, senadores y diputados, en la consulta fijada para mayo de este año, ya en vías de posposición. Por ello, aunque el escenario político se entendía aplazado por la pandemia, los ‘perros de presa’ fueron sol tados desde los diferentes núcleos de oposición –que pese a sus marcadas diferencias y antagonismos entre sí, unifican el propósito de sacar al PLD del podery le cayeron como jauría al gobierno con una andanada de críticas y denuncias a todas las medidas oficiales para combatir el coronavirus.

Acusaron al gobierno de que tomó ‘tarde’ las medidas de control, que el país no estaba ‘preparado’ para enfrentar la pandemia, que el personal médico y los hospitales no estaban y debidamente ‘equipados’ para enfrentar el coronavirus, que no habían ‘pruebas’ suficientes para detectar el virus, que ‘faltaba’ un plan de contingencia para ayudar a los pobres, principalmente con alimentos y sus gastos, que la ‘cuarentena’ debía ser total, no solo con el toque de queda, primero de 10 horas y luego de 13 horas, de cinco de la tarde a seis de la mañana.

Las redes sociales fueron copadas y explotadas y los grupos de ‘comunicadores’ desafectos públicos del gobierno y el partido oficial con denuncias, quejas, mentiras, medias verdades, llegando a criticar y denunciar la ayuda del gobierno de China y los procesos de importación de insumos hospitalarios por parte de suplidores que ganaron las licitaciones de urgencia, que compran en los mercados internacionales a los precios de especulación que se venden y los traen a los costos que piden los transportadores, cuando aparecen aviones disponibles. El candidato del PLD, Gonzalo Castillo desarrolla acciones de asistencia pública y compra y transporta, con vuelos fletados desde China, importantes partidas de insumos hospitalarios que él mismo recibe en la madrugada en el aeropuerto. Esto fue lo máximo.

Luis Abinader y Leonel Fernández denunciaron como campaña política la ayuda de Gonzalo, pretexto que les sirvió de alfombra por la que caminaron para entrar al juego con propuestas ‘complementarias’ a las medidas de asistencia del gobierno.

A partir de ahí, Abinader y Fernández han desplegado un duro discurso crítico contra las acciones del Gobierno sobre la lucha contra el coronavirus. Han realizado una especie de media tour por los más influyentes programas de radio, televisión, prensa escrita, todo reproducido por las redes sociales, mientras sus voceros lanzan todo tipo de acusaciones contra el gobierno y el candidato presidencial oficial.

La oposición parece no estar dispuesta a quedarse ‘rezagada’ en el escenario mediático electoral, por lo que todo apunta hasta el momento en que se fije la fecha de las elecciones presidenciales y congresuales, y la celebración de las mismas, la disputa política no cesará y competirá con las noticias sobre los estragos de la pandemia del coronavirus, o Covid- 19.