Los caballos y Red Dead Redemption 2

Los caballos y Red Dead Redemption 2

¿es posible jugar a la consola montada en un caballo?

Hace no demasiado me preguntaron qué me gusta hacer en mi tiempo libre. Y mi respuesta siempre es dual: entre semana jugar a videojuegos, el fin de semana irme al campo con los caballos.

Mi vida transcurre entre un entorno absolutamente digital y urbanita (y 3 gatos) entre semana e intentar ser una más de la manada de caballos del Rancho Viento del Este. Allí es donde viven algunos de mis grandes amigos (podéis ver a Flecha en la foto del artículo) y mi yegua anglo-árabe Binky.

Así que no nos vamos a extrañar si digo que, aunque estaba toda la comunidad ‘geimer’ cual pollo sin cabeza esperando a que Rockstar publicara la segunda parte de Red Dead Redemption, yo… pues yo más.

Me moría de ganas de robar trenes, cazar osos, asaltar diligencias y poder hacer el macarra… vamos.. como si estuviéramos en una película del oeste de las que se veían en casa de mi abuela. Pero yo tenía ganas añadidas, claro. (¡Yo más! , en serio, que sí, ¡que yo mas!)

Y es que como entenderéis, a mí me gusta de entrada cualquier juego que incluya caballos… de hecho… ni confirmo ni desmiento que haya estado viciada a Horse Haven.

Y jugando al RDD2 he sentido como si mis dos ‘tipos de ocio’, el campero y el urbano se unieran.

Hace un par de semanas me acabé la historia principal, así que daré por terminado el juego. Pero he echado muchas mas horas acicalando a mi yegua, he hecho muchísimas misiones secundarias sólo para poder comprarle una silla mejor, mejores estribos…

En bastantes momentos he dejado de lado la historia principal para, simplemente, cabalgar por el salvaje oeste a lomos de mi fiel Echameagua, mi yegua árabe en el juego. ¿qué me iba a aportar más calma? ¿Ayudar a algún compi de la banda a salir de la cárcel o irme a recorrer el maravilloso mundo que han recreado Rockstar?

He pasado muchos ratos buscando los mejores paisajes donde pararme, esperando ese amanecer .

Y cuando veo y leo que eso no me pasa sólo a mi (a ver, que era de esperar, que se trata de caballos) es síntoma de que Rockstar ha hecho muy bien su parte.

Todo el equipo ha conseguido transmitir de algún modo lo que significa estar con caballos. Y no sólo la parte ‘gamificada’ dentro del propio juego. Si no la conexión que se siente con estos animales. Conexión que de hecho es tan antigua casi como nuestra existencia.

El caballo, el de verdad, es un mamífero inteligente que ha vivido asociado al ser humano desde hace unos 6 mil años. Y la capacidad más importante que le ha permitido entrar en la historia de la humanidad ha sido su velocidad.

El caballo fue una máquina veloz por excelencia, antes de la motorización del transporte permitía, al igual que en RDD2, dominar vastos territorios, guerrear, conquistar y huir. Controlar y defender grandes extensiones.

Un filósofo e historiador alemán, Oswal Splender, llamó a este hecho la “gran política”: gracias al caballo se introdujo la política de poder. La política de conquista a gran escala. Los caballos eran utilizados como seres veloces y como máquinas de guerra.

Siempre me ha resultado curioso este uso del caballo. Los caballos en su estado salvaje** son animales tranquilos, que no corren nada más que para defenderse**. Que no buscan enfrentamientos ni disputas.

Hasta que llegamos nosotros, los humanos y les pedimos que fueran lo contrario a su naturaleza.


Jugando al juego me he sentido libre. Ha sido uno de esos juegos que terminas con pena, porque te has hecho amiga de los personajes, las mecánicas y las situaciones.

Y estoy segura que gran parte de eso ha sido por cómo estan diseñadas todas las mecánicas con respecto a los caballos. Por cómo se ha tratado la parte artística (soberbia a lo largo de todo el juego) y por cómo se pincha a los jugadores a buscar mejores caballos y aparejos, a encariñarte con ellos o simplemente a convertirte en un tratante más.

¿quieres echar una partida, Flechusky?

Pese a todo, como nada es perfecto, he leído bastantes quejas de que en el
juego, los caballos se tropiezan con una piedra y CATAPUM personaje y caballo al suelo… OK, lo admito: es cierto, un caballo lo esquiva.Pero se asegura de pasar él, no el humano adherido. Así que** la situación real** es que te puedes pegar la hostia padre contra el árbol, caerte, y tu amigo equino seguir su camino .. pim, pam, pim, pam.. tan tranquilo y despreocupado.

Como eso no es factible han optado a que os caéis los dos. Imaginad tener que ir a por el animalejo andando kilómetros. Recordemos que los caballos son máquinas veloces…

No es la única situación que a mi se me ha hecho rara.. pero creo que es el juego que mejor ha entendido la conexión que es necesaria entre un jinete y un caballo para que la energía buena fluya, para que disfrutéis los dos y para que os entendáis con un suave toque.

Y creedme que una de las mejores cosas del mundo es ver a un amigo caballo y saber que tiene mal día (que los tienen) o que él note tu ansiedad y sea un dulce contigo. Que cuando desmontes no te duela nada ni el alma, y solo quieras cepillarle y darle zanahorias mientras le cuentas tu mierda de semana.

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La noticia

Los caballos y Red Dead Redemption 2

fue publicada originalmente en

Xataka

por
María Fernández (minimeri)

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