Cancún busca frenar la pérdida de empleo tras caer ocupación hotelera a 2.8 %

El balneario mexicano de Cancún y la Riviera Maya, uno de los motores turísticos de México, tienen ahora el reto de frenar la pérdida de empleos por la crisis del coronavirus, luego de desplomarse esta semana la ocupación hotelera hasta apenas el 2.8 %.

De acuerdo con la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, esta semana se registró una ocupación hotelera de 2.8 %, la más baja en la historia de este popular destino con apenas 50 años de historia.

De acuerdo con el organismo ya son 134 hoteles los que pararon totalmente sus actividades, lo que representa el cierre de más de 40,000 habitaciones.

Hasta el fin de semana pasado, la Secretaría de Turismo del suroriental estado de Quintana Roo tenía contabilizados alrededor de 10,000 turistas de diferentes nacionalidades que seguían en el estado.

El primer balance local indica que en poco más de un mes se han perdido alrededor de 70,000 empleos formales, la mayor parte de ellos relacionados directamente con el turismo.

De acuerdo con el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, además del tema de salud, una de las tareas importantes del gobierno y los organismos empresariales consiste en conservar el empleo.

«Antes de la pandemia había 475,000 empleos registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), somos uno de los estados que mayor número de empleos genera en el país», dijo.

La cifra se redujo en apenas unas semanas a 405,000 empleos formales.

Según explicó el gobernador de Quintana Roo en un mensaje difundido a través de estaciones de radio oficiales, tienen varias semanas trabajando en la búsqueda de esquemas que permitan mantener los empleos formales.

TEMOR GENERALIZADO

En entrevista con Efe, Inna German, presidenta del Consejo Coordinador Empresarial del Caribe (CCEC) dijo que un 30 % de las pequeñas y medianas empresas (pymes) de la zona han tenido que cerrar y el panorama apunta a que mayo será más crítico que abril en materia económica.

«El balance es negativo, estamos en números rojos. Nos preocupa el tema de salud, obviamente, tenemos que seguir trabajando, dar más de nosotros mismos para salir adelante», advirtió.

Para la empresaria, a diferencia de lo que sucede en casos de huracán, cuando entran en vigor los seguros de daños, en esta ocasión no hay recursos de este tipo a los que se pueda acudir.