Costos de materias primas en mercados internacionales afectan consumidores

De acuerdo con la Dirección General de Aduanas (DGA), del total de las importaciones registradas en la República Dominicana durante el primer trimestre de 2021, el 38.55 % corresponde a materias primas, entre las que se incluyen maíz, aceites vegetales y trigo, entre otros insumos demandados por las industrias dominicanas.

Desde agosto del año pasado, el maíz presenta un incremento de más de 117 %, al pasar de US$3.15 el bushel en agosto a US$6.46 en la actualidad. Asimismo, la soya se cotizaba el lunes a US$15.86 por bushel, para un aumento de 77 % comparado con el mes de agosto del 2020. En el caso del trigo, este se cotizaba el lunes a US$6.95 por bushel, un incremento de 34.55 % en dicho periodo.

Para Rafael Espinal, coordinador de la carrera de economía del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), el incremento de precios de productos de la canasta básica, sobre todo de los alimentos, es resultado de las alzas en los llamado commodities, que son los productos cotizados en bolsas internacionales que responden a la oferta y demanda mundial.

“En este grupo han sufrido alzas de precios las grasas comestibles, los granos esenciales en alimentación de pollos, cerdos y ganado, como el maíz, el sorgo y la soya”, apuntó.

Explicó a Diario Libre que se ha incrementado el precio del trigo, que afecta al pan y a todos los derivados de molinería. Además, Espinal indicó que se han roto las cadenas logísticas internacionales que generan valor. El transporte marítimo se ha encarecido y el dólar a nivel global ha perdido valor frente a otras monedas, afectando las cotizaciones en las bolsas donde se compran y venden estas mercancías.

En segundo orden, explicó Espinal, el mercado nacional se caracteriza por ser oligopólico. Controlado por pocos comerciantes importadores que transfieren excesivamente las alzas al consumidor final, para proteger sus ganancias extraordinarias.

“Esta es una acción propia de mercados concentrados que prevén alzas en la tasa local del dólar y cotizan sus mercancías con un sobreprecio, llamado el excedente del productor, perjudicando a los consumidores nacionales”, argumentó el economista.

Señaló que, particularmente, el incremento de precios está haciendo un gran daño al primer quintil de la población, a las personas de menores ingresos, cuya canasta básica supera el salario mínimo en más de RD$7,000, por lo cual se sacrifica la alimentación de los sectores más pobres, lo que genera a largo plazo desnutrición e inseguridad alimenticia.

A juicio de Antonio Ciriaco, vicedecano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UASD, el incremento de los precios de los fletes; los problemas climáticos en algunos países productores de materias primas y la falta de sincronización entre la oferta y demanda de materias primas ha creado dificultades en el país.

“La escala alcista se debe al hecho de que en los mercados internacionales de los commodities ha habido un incremento de la demanda producto de un proceso de recuperación en países como China y algunos países asiáticos. Igualmente, la recuperación de la economía norteamericana”, expuso Ciriaco.

Sobre el tema, el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Pedro Brache, opinó que el gran problema que enfrenta el mundo en estos momentos es la inflación. “Esto en su mayoría se genera principalmente por las medidas fiscales implementadas para mitigar los efectos económicos de esta pandemia en la mayoría de los países del mundo”. Además, indicó que están los problemas logísticos y de producción generados por la COVID-19.

“Como país esto nos afectará en el corto plazo y por esto debemos entre todos buscar medios para neutralizar estos efectos. Entre ellos buscar ganancias de productividad en la producción local y especializar la compra de insumos para conseguir mejores costos de producción”, indicó.