Crisis haitiana ha afectado flujo comercial de la República Dominicana

La crisis en Haití ha estado afectando el flujo comercial con la República Dominicana debido a que el vecino país se suple del sector productivo nacional y el actual panorama ha hecho que las autoridades tomen medidas en la frontera.

“En el corto plazo Haití plantea un problema de seguridad, que se afecte el flujo de comercio. Todavía es muy temprano para cuantificarlo, pero si no se les busca una solución, lo más preocupante es la inestabilidad que plantea para la República Dominicana y para la región”, expresó Celso Juan Marranzini, presidente ejecutivo de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD).

Señaló que la crisis haitiana se ha ido agudizando al pasar del tiempo, complicándose con el terremoto, con la pandemia y el asesinato del presidente Jovenel Moïse, como hecho más reciente, afectando el flujo comercial hasta que se den las condiciones para que se dé el intercambio porque la República Dominicana es el mayor suplidor de Haití.

Marranzini habló previo a la presentación de un plan estratégico para lograr la economía circular en los residuos de plástico, envases y construcción.

“Actualmente, generamos más de 900 mil toneladas de residuos de envases y embalajes y más de 800,000 metros cúbicos de residuos de construcción y demolición”, indicó Marranzini.

Explicó que el destino de la mayor parte de esos residuos son vertederos, o se les subutiliza, cuando en realidad la mayor parte de ellos constituyen materia prima secundaria que pueden ingresar a diversos procesos productivos, que tienen valor, que no son basura -son residuos-.

“La Asociación de Industrias de la República Dominicana ha sido pionera en impulsar procesos que buscan hacer de la economía nacional una economía competitiva en el marco de mercados internacionales, generadora de riqueza y bienestar para nuestra gente y sostenible, porque los industriales no apostamos al corto plazo sino al mediano y largo plazo”, agregó.

Señaló que temas como la necesidad de contar con un marco jurídico estable y que promueva la competitividad, el impulsar políticas que favorezcan la revolución industrial 4.0 y un cambio de lógica en la economía para fortalecer el aprovechamiento al máximo de las materias primas y la reducción al mínimo de los residuos, a lo cual apunta la economía circular son temas en el que la AIRD ha sido abanderada y líderes.

Sin embargo, explicó que alcanzar esas metas estratégicas requiere tener una visión clara del camino, del rol de los más diversos actores, de los procesos a impulsar.

“Para alcanzar el propósito de instaurar un modelo de economía circular se requiere nada más y nada menos que planes estratégicos, que nos guíen, que nos indiquen con claridad procesos y responsabilidades, etapas, mediciones”, precisó.