Latinos tienen algunas otras opciones si no califican para la ayuda federal

Los latinos tienen otras opciones si no califican para la ayuda federal que aprobó la administración a fin de paliar los efectos económicos del coronavirus, aunque no son muchas y dependen más del esfuerzo estatal y local, dijeron este jueves expertos.

La Casa Blanca y el Congreso aprobaron a finales de marzo pasado un paquete de ayudas de 2.2 billones de dólares para estimular la economía de Estados Unidos, gravemente afectada por la pandemia del coronavirus, y que incluyó una partida destina a los bolsillos de los ciudadanos.

Sin embargo, estas ayudas no incluyen a los indocumentados, muchos de los cuales son considerados trabajadores «esenciales» para mantener la economía del país en funcionamiento.

«Esta crisis ha revelado cómo las vidas de todos los miembros de la comunidad inmigrantes (indocumentados) y ciudadanos están interconectadas», resaltó Avideh Moussavian, directora legislativa del Centro Nacional de Leyes Migratorias (NILC, en inglés), organizadores del foro de hoy.

Durante el seminario recordó que los inmigrantes indocumentados y aquellos que sólo declaran impuestos con un Número de Identificación Tributaria (ITIN), y no con una identificación de Seguro Social, no califican para la ayuda federal.

Jackie Vimo, analista de políticas de justicia económica de NILC, recordó que en la mayoría de los casos el depósito es automático, por lo que no es necesario aplicar a la ayuda.

Basada en la declaración de impuestos de 2019, o en la de 2018 para quienes aun no lo han hecho, la ayuda, que ya ha empezado a ser depositada en las cuentas bancarias de los contribuyentes, la deben recibir incluso aquellos que no están obligados a hacer declaración de impuestos.

Entre éstos figuran aquellos con ingresos menores a 12.200 dólares anuales por persona, de 24.400 en el caso de parejas.

Para quienes no califican para esta ayuda, Vimo recomendó el subsidio conocido como Pandemia- EBT, que es para los niños que han perdido la ayuda alimenticia escolar por la clausura de las escuelas.

Esta ayuda, que se presta a nivel estatal a través de tarjeta electrónica (EBT), debe ofrecerse a las familias cuyos niños recibían alimentos gratis o a precio subsidiado mientras las escuelas estaban funcionando.

Durante el seminario, que tambiñen contó con Sara Cullinane, directora de la organización de Nueva Jersey Make the Road; y Gabriela Ibáñez Guzmán, abogada de Somos Un Pueblo Unido de Nuevo México, también se recomendó aplicar para el programa Desastre-SNAP.

Ese programa se ofrece en caso de emergencia a todas las familias en riesgo de insuficiencia alimentaria y que no tiene restricciones por estatus de inmigración.

Al igual que los programas de nutrición infantil y las despensas públicas de alimentos, el D-SNAP no forma parte de la evaluación de «carga pública» para los inmigrantes y que ha instaurado la actual administración para quienes deseen renovar su residencia.

Cullinane indicó que Make the Road está trabajando con el gobierno de Nueva Jersey para establecer un fondo de ayuda de desastres y para incluir a los indocumentados en los alivios tributarios a través de subsidios estatales.

Por su parte, Ibáñez Guzmán informó que su organización está buscando una «aproximación híbrida» de fondos privados conjuntamente con recursos estatales.

No obstante, las participantes reconocieron que la crisis económica generada por el coronavirus hace todavía más difícil obtener recursos locales para ayudar a aquellos que no calificaron para el programa de ayuda hecho por el Gobierno federal.

«Estamos pensando creativamente sobre cómo financiar estos programas tradicionales», señaló Cullinane. EFE News