OPINION: El demonio en los políticos tercermundistas (parte 2)

Demonio, es sinónimo de Ángel malvado. En el libro de Isaías específicamente en el capítulo 14, se narra la historia de  uno de los acontecimientos espirituales más trascendentales que humanidad haya conocido vía la Santa Biblia, y fue la rebelión celestial, en donde a manera de traición alguien que se creyó ser el “jefe supremo” de todo lo allí establecido, pretendió convertirse en el Dios creador de los cielos y la tierra.
El citado libro escrito por uno de los llamados profetas mayores del Antiguo Testamento, narra  con los detalles precisos que esa rebelión estuvo capitaneada por Luzbel o el llamado Angel de la Mañana, y en la misma, participó una tercera parte de toda la población angelical, entre ellos ángeles, arcángeles y otras deidades.
Estas legiones de cuerpos celestes, dejándose seducir por quien ejercía la parte armónica de la Corte Divina,  traicionaron al Supremo, y con artimañas muy propias de su especie pretendieron dar un “golpe de estado” promoviendo con este la incertidumbre e inestabilidad celestial.
Al ser descubiertos por el mágico ojo del Creador, de inmediato y antes de que las cosas se pudieran salir del control, el Supremo los expulsó a todos del Paraíso Eterno, logrando así que algunos quedaran navegando en los aires, otros cayeron directamente en la tierra y unos cuantos millones quedaron en las aguas, mientras que a lo mejor, los más perversos fueron destinados hasta las regiones más obscuras del firmamento y los cuales tal y como lo dice el libro del Apocalipsis 19:20, están sentenciados a ser lanzados al lago de fuego y azufre, ese que arde y nunca se apaga y que es descrito de manera magistral por el profeta Juan en las Revelaciones que el Angel le da sobre el final de los tiempos.
Este grupo de Ángeles se les conoce en el libro de Isaías como  “los caídos”
Ahora bien, desde el punto de vista sociológico y especialmente desde una visión política que es lo que en el presente texto reflexionamos,  cuando anexamos las palabras Demonio para analizarla, no vamos a presentar una descripción de una imagen con los clásicos cachos o cuernos que la tradición judeo cristiana nos la muestra.
La palabra demonios la usamos aquí como punto de referencia para la presente reflexión, pero vista y analizada desde el ángulo político, en donde les estamos dando una connotación que a nuestro entender bien podría resultar de alto valor para entender las maquinaciones y triquiñuelas, así como todas esas miserias humanas que muchos arrastran, usando la política como vehículo, logrando así, hacer todo tipo de daños, aquellos hasta inimaginables con tal de lograr alcanzar sus objetivo que en este caso es el poder.
Sin embargo, es preciso aclarar, que muchas de las personas con característica demoniaca-política cuando se presentan la electorado casi nunca logran sus propósitos, que es a fin de cuenta la obtención del poder, pues estos más bien son los armadores de otros para mantenerse dentro o muy próximo al que domina, es decir, hacen las veces de estrategas.
El Demonio Político, es más que todo la suma de varias cualidades negativas que de manera, si se quiere hasta innata, poseen aquellos que solo están en la política para hacer daño y cuantas maldades se les ocurra con tal de que sus adversarios u oponentes nunca lleguen a ostentar las posiciones que desean.
Los tales, tal y como expresáramos en reflexiones pasadas, solo están dentro de la política para atajar el paso de otros, utilizando para ellos un sinnúmeros de argumentaciones que en este caso suelen ser las campañas, tanto negativa como sucia.
Esos Demonios Políticos suelen ser agentes en cuya cabeza se anidan toda una serie de ideas destructivas, las cuales si nuestros pueblos no cuentan con la debida educación en este campo pues terminan engullendo todas esas serpientes venenosas, esas que a la larga terminan lacerando las buenas intenciones de aquellos que en verdad están aptos desde el punto de vista ético y moral dirigir el poder en beneficio de nuestros pueblos.
Para nadie es un secreto que nuestros en países tercermundistas tenemos en demasía este tipo de personeros; grupúsculo  que en su estructura mental tienen muy bien amuebladas sus cabezas con laboratorios dañinos, esos que solo paren maldades para ponerlas en ejecución contra de sus oponentes.
Finalmente, queremos decir, que en un país en donde la educación política es escasa como lo sucedido en el nuestro, lamentablemente no escaparemos de aquellos que solo tienen en su cerebro un tipo de chip que los impulsa cada vez más a tecnificar su modu-operandi para la propiciación de males, lo que a su vez, nos sumerge en cada uno de los proceso políticos electorales hacia ese cenagoso lago, el cual es sinónimo de atraso, miseria, clientelismo y corrupción.
Continuará…..