Solo la convención universal evitaría un cisma en el PRM (OPINION)

Preliminar 1

Expreso mi más sentido pésame a quienes las vidas de sus seres queridos han sido tronchadas y sus bienes afectados por el huracán Fiona. De paso, felicito a nuestro presidente Luis Abinader, por su excelente comportamiento, a la altura de un buen jefe de Estado en semejante desastre de la naturaleza.

Preliminar 2

A – El diccionario de la Real Academia define la palabra cisma de la manera siguiente:  Escisión, separación, desavenencia, meter discordia, sembrar cizaña.  División o separación en el seno de una iglesia o religión.

B – En la actualidad, en la literatura política se considera un cisma a la división o separación de un partido político. Por lo regular, esta división da origen a otro, u otros partidos, lo que conlleva, a que si el partido fraccionado está en el poder, pierda el poder, o que si es uno que está en la oposición, no gane unas elecciones.  Vista la acotación anterior, vayamos al tema de hoy.

1 – En la historia del otrora glorioso PRD, hoy PRM, cuentan varios cismas por los cuales hemos perdido el poder, o no lo hemos ganado.  Las discrepancias entre sus líderes originaron aquellas divisiones fatales, que nos mantuvieron por 20 largos años fuera del poder.  Actualmente, por las mismas razones de políticas equivocadas, discrepancias, malos entendidos y conflictos que no se resuelven, el PRM se expone a perder el poder.

2 – A casi año y medio de las elecciones presidenciales, sectores del gobierno están trabajando para la reelección de nuestro presidente Luis Abinader, pero con maneras que están alterando la buena armonía que debe primar en todo partido que quiera retener el poder. Para evitar el cataclismo en ciernes, los simpatizantes de la reelección, deberían plantear la repostulación de nuestro gobernante con una metodología aceptada por todos los aspirantes a cargos electivos, principalmente el relativo a la presidencia de la República.  Hablo de repostulación, porque ha de tenerse en cuenta, que la postulación, es decir, proponer un candidato para un cargo electivo, corresponde a un aspirante a presidente que nunca haya desempeñado ese cargo, pero cuando ese alguien es presidente y aspira a un segundo mandato, tiene que hablarse de repostulación.

 3 – Actualmente, por pretender una reelección sin la correcta repostulación, los perremeistas nos estamos ahogando en un vaso de agua, cuando es tan sencillo, evitar el cisma en curso por la causa referida. Para conjurar el cataclismo a la vista, bastaría con parar en seco los aprestos reeleccionistas aludidos, para en su lugar asumir la legitimidad de las postulaciones o de la repostulación con una convención universal democrática donde participen todos los candidatos que aspiran a la presidencia del República por nuestro PRM. Es lo propio, concerniente y democrático en un partido, que en la oposición se opuso y criticó con furia los procesos antidemocráticos de esa naturaleza en que incurrían nuestros opositores, constituidos en enemigos del pueblo.

Incoherencia de los sectores reeleccionistas   

4 – Nuestro PRM debe ser coherente y hacer honor a los principios sobre los cuales se ha construido.   Por ejemplo, en la seccional de New York, las diferentes tendencias políticas están rechazando la convención por delegados, a la vez que exigen la convención universal para elegir las autoridades de partido, no obstante, estos grupos apoyan la reelección del presidente Luis Abinader sin que se dé el proceso de repostulación para el presidente y de postulación para los demás aspirantes que no han sido presidentes. Esta incoherencia origina conflictos con los sectores que apoyan a los también candidatos a la presidencia de la República, Guido Gómez Mazara y Ramón Alburquerque.

5 – Personalmente creemos, que el espectáculo de multitudes perremeistas que veo a diario “vociferando cuatro años más” es algo deprimente, ridículo e impropio de un partido que dice llamarse revolucionario y moderno. Esa exhibición me recuerda los shows vergonzosos que protagonizaron el balaguerato, el hipolitismo, el leonelismo y el danilismo; incluso, estas proclamas releccionistas fueron prácticas infames del vásquezcismo y el trujillismo.  A esta altura de tiempo, esta práctica reeleccionista ha debido de ser superada, por todas las maquinaciones antidemocráticas que se llevan a cabo para imponerla.  En la relección – sabemos – que los ministros invierten millones de dinero del Estado, y que mucha gente las asume por miedo a perder el empleo que tienen, o por temor a no conseguir el que esperan; además, no olvidemos, que las reelecciones han sido nefastas para nuestro país y este partido.

6 – Pero sucede, que en este tiempo, la reelección está consagrada en la constitución, por ende, este es un derecho constitucional que le asiste al actual presidente Luis Abinader; pero para conjurar el maleficio de los cismas que nos llevan a la derrota, él debiera implementar la reelección suya, con todas las de la ley y prudencia, de manera transparente y de rodillas ante todos los santos, no genuflexo ante todos los diablos.

 7 – Entiendo que nuestro presidente no tiene ningún temor en buscar la repostulación mediante una convención universal democrática, en la que yo, y la mayoría de los perremeistas y ciudadanos de la nación, votaremos por él. No obstante, él, gane o pierda esa convención, gana; puesto que, si la gana, ganó porque ganó, si la pierde, también gana, porque ejerció la democracia.  Y si se diera el caso, de que permanezcamos en el poder con otro candidato, sus méritos serán dobles, puesto que esa retención del poder, fue posible gracias a que él permitió que prevaleciera la democracia echando a un lado el egoísmo y las apetencias personales.

8 – Llevar a cabo nuestro presidente una reelección por la vía puramente democrática, se sumaría a las ejecutorias positivas de su gobierno, cosa que lo distinguiría de sus anteriores homólogos nefastos, como lo fueron, Báez, Lilís, Horacio, Trujillo, Balaguer, Leonel, Danilo e Hipólito, caudillos grotescos a quienes las ansias de poder los llevó a cometer barbaridades contra la democracia, el país y los partidos que los apoyaron.   Entonces, nueva vez exhortamos a nuestro presidente a no actuar como aquellos gobernantes, para que en aras de un mejor país y la democracia, no perdamos el poder, y para que nadie pueda culparlo de que fuimos echados del gobierno, porque usted, al igual que los anteriores caudillos se obstinó con hacer una relección con maquinaciones, y con todo el peso del Estado, tal como específicamente hizo Hipólito Mejía; lo que ocasionó un cisma en el partido, que nos sacó del poder por 20 años.

9 – Señor presidente Luis Abinader, en este momento, en vista de que su proyecto reeleccionista sin realizarse a través de una convención universal amenaza con generar un cisma en el PRM, que nueva vez nos sacaría del poder, entonces, para desactivar la bomba que constituye ese flagelo en ciernes, ¡crézcase, llénese de gloria, sacúdase de la miseria del apego! ¡Mátele el gallo en la funda a los contrincantes suyos, que también aspiran por nuestro PRM a la presidencia de la República disputándosela a usted!  ¡Déjelos sin discursos contestarios y de reclamos de participación en condiciones igualitarias!  Para ello es menester que usted declare públicamente con “bombos y platillos” que va tras la reelección, pero ganando la repostulación a través de una convención universal con todas las de la ley, tal como demandan la democracia y la constitución de nuestra República Dominicana.

10 – Estimado presidente, no olvide que en este mundo, en la lucha entre el bien y el mal, ejercer de presidente, es un tener, no un ser; y que un tener, no asegura la salvación del alma, lo cual debería de ser la meta supremo de todo ser humano.  En este orden, ninguna decisión para el bien es difícil, siempre y cuando hayamos logrado el desapego a lo terrenal, tal como lo es el poder transitorio al que tanto se aferran los que llegan a gobernantes de un país.  Señor presidente, en esta batalla política y espiritual, no permita que el amor al poder, le enfermen su mente y el alma, tal como les ha sucedido a Leonel y Danilo y a sus engendros; porque según los evangelios, es difícil que semejantes canallas entren al reino de los cielos.

11 – Señor presidente, en este momento le exhorto a que tenga en cuenta, que ante lo inexorable de la muerte y frente a la realidad cósmica de que polvo somos y en polvo nos convertiremos, los apegos al poder vienen siendo un contrasentido existencial que constituyen un lastre para el crecimiento del espíritu. Es bien sabido, que esa propensión negativa, trabaja para tan solo aumentarnos el karma.

12 – Además, señor presidente, por el gran aprecio y valoración que le tengo a su persona, y para evitarle amarguras y decepciones en el futuro, no quiero que usted, influido por los cortesanos de siempre que se lucran del poder y de la relación con el presidente de turno, se entrampe en el espejismo de creerse un predestinado e insustituible, para ilusamente vender la idea de ser el único candidato con el que el PRM cuenta para ganar las elecciones del 2024, tal como lo creyeron en su tiempo, los anteriores gobernantes reeleccionistas. No pase usted por alto, que en este mundo, la teoría de la predestinación y la insustituibilidad son una falacia, máxime, cuando el mismo Dios se ha dado cuenta, que las guerras, con sus destrucciones, odios y egoísmos, que la tanta pobreza, inequidad e injusticias en esta tierra y daño al Medioambiente por doquier, son obra del hombre que él creó con tanto amor.   Es decir, la tierra estaría mejor, sin todos nosotros los humanos.

13 – Señor presidente, en este punto, sopese con toda honestidad y patriotismo, cuál sería – dadas las circunstancias – el mejor candidato con que el PRM retendría el poder en 2024. Y si llega a la conclusión de que usted es la mejor opción para esa meta, entonces, ganase la repostulación mediante una convención universal hecha con la mayor transparencia y legalidad; de modo, que con ella conjure el cisma del cual venimos hablando, que de darse, le pondría fin a su reinado y al de nuestro PRM.

14 – Naturalmente, un triunfo de nuestro PRM en el 2024, con cualquier candidato, será sustentado y condicionado por los logros del actual gobierno. En este sentido son claves, la seguridad ciudadana, la rebaja de la canasta familiar, el mejoramiento y rebaja de precios de los servicios básicos etc.  Y a tener como muy importantes: el control efectivo de la inmigración ilegal, principalmente la inmigración haitiana, la continuidad del combate a la corrupción (ver resultados, corruptos presos y recuperar lo robado), y haber renegado del neoliberalismo que tanto daño le viene infringiendo a nuestro país, en particular a los obreros y a toda la clase pobre.

 15 – Por último, nueva vez alerto a nuestro presidente Luis Abinader, en el sentido, de que por una reelección mal conducida, no de pie a la posibilidad a que alguno de nuestro opositores gane el poder, que en caso de que fuesen los corruptos peledeistas del pasado, nadie se lo perdonaría.  Solo la convención universal, frena a los jinetes del apocalípsis, que se desbocan en una convención por delegados.

El que tenga oídos, que oiga…